התמונה להמחשה בלבדPudín de Toffee Pegajoso Supremo
Cocinar con niñosUn postre británico clásico y reconfortante a base de dátiles suculentos que aportan una textura excepcionalmente tierna y rica, en perfecta armonía con una aterciopelada salsa de toffee al caramelo. Se sirve caliente junto a una bola de helado frío para crear un delicioso contraste de temperaturas, ideal para culminar una cena festiva o como un capricho decadente para los amantes del dulzor profundo.
- Preparación
- 15 min
- Porciones
- 4
- Dificultad
- Medio
Instrucciones
1Deshuese y trocee los dátiles en trozos pequeños, colóquelos en un bol y vierta el agua hirviendo por encima. Déjelos reposar unos 30 minutos hasta que estén fríos y bien empapados; luego macháquelos ligeramente con un tenedor. Incorpore el extracto de vainilla. Engrase y enharine siete moldes individuales para pudín (de unos 200ml cada uno) y colóquelos sobre una bandeja de horno. Precaliente el horno a 180°C/ventilador 160°C/Gas 4.
Nutrición
- Calorías
- 997
- Proteína
- 10.2g
- Carbohidratos
- 115.6g
Cocina en familia
Cocinar con niños
Formas sencillas de que los niños participen con seguridad, siempre con la guía de un adulto.
Edad 3-5
Pequeño ayudante
- Machacar ingredientes blandos
- Lavar frutas y verduras
Edad 6-8
Explorador de cocina
- Remover una masa
- Medir ingredientes sencillos
Consejos del chef
Para lograr una textura aterciopelada, deja los dátiles en remojo en agua hirviendo con bicarbonato 15 minutos antes de triturarlos. Es el secreto para un bizcocho suave y sin grumos. Para una ocasión especial, sírvelo caliente con una bola de helado de vainilla. Para una versión sin lácteos, usa margarina y crema de coco, que combina de maravilla con el caramelo.
Razón culinaria
Un postre británico clásico y reconfortante a base de dátiles suculentos que aportan una textura excepcionalmente tierna y rica, en perfecta armonía con una aterciopelada salsa de toffee al caramelo. Se sirve caliente junto a una bola de helado frío para crear un delicioso contraste de temperaturas, ideal para culminar una cena festiva o como un capricho decadente para los amantes del dulzor profundo.







