התמונה להמחשה בלבדSándwich Chivito
Cocinar con niñosUna experiencia culinaria sudamericana definitiva que combina ricas capas de solomillo sellado, embutidos selectos y queso fundido en un tierno y aromático pan brioche horneado en casa. Este sándwich monumental equilibra con precisión el frescor crujiente de las hortalizas con la suavidad del huevo, logrando una armonía de texturas. Es un plato contundente y rebosante de sabores intensos, ideal para quienes buscan una comida decadente, profunda e inolvidable.
- Preparación
- 5 min
- Porciones
- 4
- Dificultad
- Medio
Instrucciones
1Para los bollos brioche, calienta la leche con la mantequilla y la melaza hasta que la mantequilla se derrita. Añade el agua fría y el huevo a esta mezcla.
2En un bol grande, pon la harina, la sal y la levadura y mezcla. Añade la mezcla de leche y agua y remueve con una cuchara de madera hasta integrar. No es necesario amasar en exceso; basta con mezclar bien a mano con la cuchara. Cubre con un paño húmedo y deja reposar en el frigorífico toda la noche.
Nutrición
- Calorías
- 798
- Proteína
- 30.5g
- Carbohidratos
- 103.8g
Cocina en familia
Cocinar con niños
Formas sencillas de que los niños participen con seguridad, siempre con la guía de un adulto.
Edad 3-5
Pequeño ayudante
- Machacar ingredientes blandos
- Lavar frutas y verduras
Edad 6-8
Explorador de cocina
- Remover una masa
- Medir ingredientes sencillos
Consejos del chef
Para que el filete quede jugoso y tierno, séllalo en una sartén muy caliente durante muy poco tiempo por cada lado. A los niños les encantará ayudarte a montar las capas de verduras y salsas en el pan. Para darle un toque gourmet, usa lonchas finas de pechuga de ganso ahumada en lugar de embutido normal, y añade alioli de trufa o una buena mostaza de Dijon para un acabado de restaurante.
Razón culinaria
Una experiencia culinaria sudamericana definitiva que combina ricas capas de solomillo sellado, embutidos selectos y queso fundido en un tierno y aromático pan brioche horneado en casa. Este sándwich monumental equilibra con precisión el frescor crujiente de las hortalizas con la suavidad del huevo, logrando una armonía de texturas. Es un plato contundente y rebosante de sabores intensos, ideal para quienes buscan una comida decadente, profunda e inolvidable.












