התמונה להמחשה בלבדPudín de Toffee Pegajoso
Cocinar con niñosEste icónico postre británico ofrece una experiencia de profundo confort y texturas embriagadoras, con un bizcocho extraordinariamente tierno que se impregna de una salsa de caramelo aterciopelada a base de melaza y azúcar muscovado oscuro. El equilibrio preciso entre el dulzor caramelizado, la nata y la mantequilla crea una propuesta cálida y envolvente, ideal para servirse junto a una bola de helado frío que armoniza los sabores.
- Preparación
- 10 min
- Porciones
- 4
- Dificultad
- Medio
Instrucciones
- 1Precaliente el horno a 180°C/160°C ventilador/Gas
- 2Engrase un molde refractario ancho y poco profundo de 1,7 litros.
- 3Ponga la mantequilla, el azúcar, los huevos, la harina de trigo, la levadura, el bicarbonato y la melaza en un bol para mezclar. Bata con una batidora eléctrica durante unos 30 segundos o hasta que estén integrados. Vierta la leche gradualmente y bata de nuevo hasta obtener una mezcla suave. Vierta en el molde preparado. Hornee durante 35-40 minutos o hasta que haya subido bien y el centro esté firme al presionar.
Nutrición
- Calorías
- 1198
- Proteína
- 10.2g
- Carbohidratos
- 123.7g
Cocina en familia
Cocinar con niños
Formas sencillas de que los niños participen con seguridad, siempre con la guía de un adulto.
Edad 3-5
Pequeño ayudante
- Machacar ingredientes blandos
- Lavar frutas y verduras
Edad 6-8
Explorador de cocina
- Remover una masa
- Medir ingredientes sencillos
Consejos del chef
Para lograr una textura muy tierna, deja los dátiles en remojo en agua hirviendo con bicarbonato 10 minutos antes de triturarlos. Esto ablanda la piel y aporta una jugosidad perfecta. Para una comida familiar festiva, sirve el pudin caliente con una bola de helado de vainilla o nata montada fría. Si buscas una versión sin lácteos, la crema de coco en la salsa de toffee queda igual de espectacular.
Razón culinaria
Este icónico postre británico ofrece una experiencia de profundo confort y texturas embriagadoras, con un bizcocho extraordinariamente tierno que se impregna de una salsa de caramelo aterciopelada a base de melaza y azúcar muscovado oscuro. El equilibrio preciso entre el dulzor caramelizado, la nata y la mantequilla crea una propuesta cálida y envolvente, ideal para servirse junto a una bola de helado frío que armoniza los sabores.