Imagen solo con fines ilustrativosChallah
Cocinar con niñosUna pieza clásica de panadería artesanal que destaca por su miga etérea y una corteza dorada y brillante, convirtiéndose en la protagonista indiscutible de cualquier mesa festiva. Gracias a su dulzor equilibrado y al aroma envolvente que desprende al hornearse, es la base ideal tanto para celebraciones sofisticadas como para acompañar con delicadeza diversas elaboraciones caseras.
- Preparación
- 25 min
- Porciones
- 4
- Dificultad
- Fácil
Instrucciones
- 1Combine la levadura, una pizca de azúcar y un par de cucharadas de agua tibia en un bol pequeño. Remueva para disolver la levadura y deje reposar 10 minutos hasta que haga espuma.
- 2Mientras tanto, combine la harina, el azúcar restante y 2 cucharaditas de sal fina en un bol grande. Haga un hueco en el centro; añada la mitad del huevo batido, la mezcla de levadura y el aceite. Vierta 200 ml de agua tibia (debe notarse ligeramente cálida al tacto) y mezcle con una cuchara; luego trabaje con una mano, manteniendo la otra limpia mientras junta la masa. Si hay muchos trozos secos, añada gradualmente un poco más de agua para integrarlos — no quiere que quede demasiado húmeda y pegajosa. La masa debe estar húmeda, pero no empapada.
Nutrición
- Calorías
- 716
- Proteína
- 15.8g
- Carbohidratos
- 112.8g
Cocina en familia
Cocinar con niños
Formas sencillas de que los niños participen con seguridad, siempre con la guía de un adulto.
Edad 3-5
Pequeño ayudante
- Machacar ingredientes blandos
- Lavar frutas y verduras
Edad 6-8
Explorador de cocina
- Remover una masa
- Medir ingredientes sencillos
Consejos del chef
Para que la jalá quede muy esponjosa, añade la harina poco a poco. El punto ideal es cuando la masa se despega del bol pero sigue estando ligeramente pegajosa y elástica al tacto. Para una versión dulce que encantará a los niños, espolvorea azúcar perlado sobre el huevo. Para un toque rústico, cambia el sésamo por nigella y sal gruesa; ¡el sabor es espectacular!
Razón culinaria
Una pieza clásica de panadería artesanal que destaca por su miga etérea y una corteza dorada y brillante, convirtiéndose en la protagonista indiscutible de cualquier mesa festiva. Gracias a su dulzor equilibrado y al aroma envolvente que desprende al hornearse, es la base ideal tanto para celebraciones sofisticadas como para acompañar con delicadeza diversas elaboraciones caseras.


